Contador

domingo, 24 de abril de 2011

I ESTACIÓN - JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

 

"Reo es de muerte", dijeron de Jesús los maestros de la Ley y las autoridades judías, y, como no podían ejecutar a nadie, lo llevaron de la casa de Caifás a la del Gobernador. Pilato no encontraba razones para condenar a Jesús, e incluso trató de liberarlo, pero, ante la presión amenazante del pueblo instigado por sus jefes: "Crucifícalo, crucifícalo", "Si sueltas a ése, no eres amigo del César", pronunció la sentencia que le reclamaban y les entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado.
ORACION:


Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le habían aclamado poco antes. Y El calla...
Nosotros huimos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...
Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir. Yo lo merezco. ¡Ayúdame!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro

COMENTARIO:

Pienso que Jesus es muy grande para sostener en sus manos sus pecados.

II ESTACIÓN - JESÚS CARGA CON LA CRUZ

 

Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de Él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante Él la rodilla, se burlaban diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!». Luego lo escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella en la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. (Mt. 27, 27-31)
 
 
ORACION                                                                                                                      
 
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de mis achaques, de mis dolencias, de mi soledad.
Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por mis hermanos, mi cruz de cada día.

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro


COMENTARIO:

Pienso que Jesucristo empriende un camino doloroso al llevar nuestros pecados.
 

III ESTACIÓN - JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

III ESTACIÓN - JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

Agotadas sus fuerzas por los golpes físicos y humillaciones recibidas, por su estado de ayuno y sin haber recuperado fuerzas por no haber dormido; habiendo abrazado con amor la cruz, ésta por el peso que tiene vence al débil cuerpo de Jesús, Dios hecho verdaderamente hombre. Ya en el piso aumentaron los golpes y humillaciones, las risas e insultos; sin embargo Jesús, con mucha voluntad se aferra nuevamente a la Cruz y se levanta para seguir su camino a la muerte en cruz.

ORACION:
 
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a levantarme en mis caídas diarias, cuando después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis defectos cotidianos.
¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro


COMENTARIO:
Pienso que no puede sostener la cruz por nuestros pecados

V ESTACIÓN - JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE

 

IV ESTACIÓN - JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE

Simeón los felicitó y, después, dijo a María, su madre: "Mira, éste niño debe ser causa tanto de caída como de resurrección para la gente de Israel. Será puesto como una señal que muchos rechazarán y a tí misma una espada te atravesará el alma". Su madre guardaba fielmente en su corazón todos estos recuerdos. (Lc. 2, 34-35.51)

ORACION
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida. Con ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el último día de mi existencia.
¡Ayúdame Madre!

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


COMENTARIO:

Pienso que jesus recuerda cuando su madre lo ayudaba y es un momento inolvibable para él.

V ESTACIÓN - JESÚS ES AYUDADO POR EL CIRENEO

 

Cuando lo llevaban, tomaron a un tal Simón de Cirene que volvía del campo, y le cargaron la cruz de Jesús para que la llevara detrás de él (Lc. 23,26)

Jesús se encuentra agotado, el peso de la cruz, a la cual se aferra, es doloroso; más aún cuando la mirada de la Madre que le ha dado fuerzas, le hace sentir también debilidad en el corazón. Los soldados temerosos de que no pudiera continuar, obligaron a un tal Simón de Cirene, que venía del campo y solo pasaba por allí, a cargar la cruz de Jesús. ¡Qué humillación para un hombre libre, como Simón, tener que asumir el peso de un condenado! Por eso, quizás de muy mala gana cogió la cruz, pensando en la humillación, en su familia que lo esperaba luego de la jornada de trabajo. Pero, así como fue escogido Pablo, igual Simón fue elegido para su conversión y la de su familia (Alejandro y Rufo), abrazó la cruz con resignación y amor.


ORACION
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos venido al mundo para algo concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a cabo?
Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la de ayudar a todos.
¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.


COMENTARIO:
Lo que hizo el cireneo fue un acto de ayuda y solidaridad

VI ESTACIÓN - LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

Luego de haber recibido la ayuda de Simón de Cirene, Jesús continúa su camino al Calvario. Camina agotado, con claros signos, en su rostro desfigurado, del dolor humano, del cansancio, de las marcas de su sacrificio por la humanidad, entre sangre, salivazos, polvo, sudor... En ese instante una mujer de pueblo, de nombre Verónica, sin importarle los soldados, la muchedumbre, se acerca hacia Él y con un lienzo le limpia ese rostro sangrante. El Señor, como respuesta de gratitud, le deja grabada en él su Santa Faz.
 
oracion:
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el "qué dirán", del respeto humano, cuando no me atrevo a defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones.

Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán".
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

COMENTARIO:

Pienso que las mujeres son buenas ante el señor para limpiarle la cara.

VII ESTACIÒN - JESÙS CAE POR SEGUNDA VEZ

 

De nuevo Jesús ha retomado su camino y va con la Cruz a cuestas, cansado por la fatiga, la falta de descanso, los golpes recibidos la noche anterior, el peso del madero, los insultos de los soldados y la muchedumbre que lo rodea. Todo eso hace que su carga sea mayor y que Jesús caiga al suelo por segunda vez. Su destino, no está muy lejos de su destino y Él dispuesto a cumplirlo por su gran amor al Padre y a toda la humanidad, nuevamente se levanta con mayores fuerzas y prosigue su camino.
 
ORACION:
Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.

Caes, Señor, por segunda vez. El Via Crucis nos señala tres caídas en tu caminar hacia el Calvario. Tal vez fueran más.
Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no temer el quedar mal ante los demás, por un error, por una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede convertir en ofrenda?

Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.
Se reza a continuación un Padrenuestro

COMENTARIO:

Pienso que por nuestra culpa de pecar Jesús sigue cayendo